Los siniestros forestales
representan un impacto negativo que afecta a todos los componentes del
ecosistema, tanto a las comunidades de seres vivos como fauna, vegetación,
microorganismos, etc. como al medio físico, es decir, el suelo, el agua,
atmósfera y microclima.
Este impacto o efecto es
directamente proporcional a los factores conocidos como la intensidad de los
incendios y la frecuencia de los mismos, su amplitud, y por supuesto la estación
del año en la que se producen los incendios.




